5 pasos para sacar el plástico de tu vida

Miércoles, 19 Diciembre 2018 02:48 Escrito por

Científicos aseguran que, si no revertimos nuestro efecto en el planeta, después de 2030 será imposible salvarlo.

Después de que Trump se retirara de los Acuerdos de París hace un año, y ahora que más naciones han elegido representantes conservadores y a veces de ultra derecha, la lucha contra el calentamiento global se encuentra en más peligro que nunca. No sólo el planeta está llegando a un punto del que parece imposible salvarla, sino que las personas a cargo de limpiar el desastre, como ciertos políticos, se atreven a relativizar el problema.

El dicho de que cada grano de arena cuenta puede debatirse seriamente ahora, pues las industrias son las que más contaminan, pero sin duda, en una época en la que el activismo debe ser cuestión de todos –o sea, debemos presionar a las personas correctas a que firmen acuerdos como el Tratado de París–, las acciones individuales son más importantes que nunca, por lo que sacar el plástico de tu vida se ha convertido en algo urgente.

Deja de usar bolsas de plástico

Después de dejar de usar popotes, esto es lo más sencillo y lo que muchos están haciendo. Hay lugares en los que ya no te dan bolsas de plástico tras comprar en el supermercado o tienda de autoservicio. Intenta seguir el ejemplo incluso si donde vives la práctica continúa. Lleva bolsas de tela o simplemente carga tus productos.

 

No compres alimentos empaquetados

Cada vez son más las tiendas de granel que venden cosas como arroz, granos, pasta, té y mucho más sin necesidad de llevarlas en plástico. La dinámica es simple, lleva tu recipiente –de preferencia de vidrio­–, pesa el alimento que te llevarás en él, paga y disfruta de tener alimento que no requirió de un proceso de empaquetamiento para llegar a ti. Además, usualmente estos lugares impulsan la labor de comunidades pobres al llevar su trabajo a tu cocina.

 

Di no al fast fashion

El poliéster tiene mucho plástico, aunque no lo creas. Invertir en ropa natural, además de ayudar al medio ambiente, contribuye a la lucha por los derechos humanos, pues muchas niñas, sobre todo en Asia, viven como esclavas creando productos que aquí la gente consume y deshecha en tiempo récord.

 

Carga con tus recipientes

 No solo lleves un termo o cantimplora para el agua. Si tienes un antojo en la calle, un helado, por ejemplo, lleva un pequeño recipiente en el que lo puedan servir. Aunque muchos creen que la gente los verá raro, los experimentos han demostrado que a la gente realmente no le importa y de esa forma disminuyes de manera drástica tu consumo de plástico.

 

Recicla

Recicla, reduce y reutiliza. Son los preceptos básicos y que hoy debería ser el mantra de todos. Usa el menos plástico posible y reúsalo siempre que puedas. Te sorprendería la cantidad de cosas que puedes hacer con objetos que antes tirabas a la basura cuando dejaban de servir para su función principal.

Después de todo, el planeta aún tiene esperanza, pero está en todos nosotros impulsar leyes que cambien el destino que nos acerca al abismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

A diario, sin saberlo, realizamos acciones que deterioran el medio ambiente y los recursos que este nos proporciona.

A diario, sin saberlo, realizamos acciones que deterioran el medio ambiente y los recursos que este nos proporciona. Lo importante es identificarlos y cambiar nuestros hábitos.

Conservar el agua es uno de los pasos más importantes para conservar el ambiente, según la Fundación Aquae; una de las herramientas más útiles para el ahorro en los hogares es la instalación de grifos, duchas e inodoros y permiten ahorros de hasta el 50% gracias a su forma de distribuir el agua.

 

Algunos de nuestros hábitos poco ecológicos son:

1. No cerrar el agua al ducharse

Aunque no lo creamos, una ducha de 10 minutos consume 200 litros de agua, según datos de la OMS. Lo ideal es cerrar la llave durante unos minutos, cuando nos aplicamos jabón o champú. Una pequeña acción ayuda usar este importante recurso adecuadamente.

 

2. Lavarse los dientes sin cerrar el agua

En el mismo esquema de conservación del agua, para cepillarte los dientes no es necesario dejar la llave abierta. Utiliza un vaso, llénalo y enjuágate la boca con él.

 

3. Usar desodorante en aerosol

Según Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA), los propulsores, específicamente CFC-11 y el CFC-12 (clorofluorocarbonos) han sido usados ampliamente como propulsores de aerosoles, sin embargo, está comprobado que dañan la capa de ozono.

 

4. Echar un chicle al suelo

Esta podría parecer una acción inocente, sin embargo, los chicles están compuestos mayormente por plástico y tiene una duración de cinco años, con el paso del tiempo puede desintegrarse más fácilmente con el sol, sin embargo, uno de los mayores riesgos de tirarlos a la calle es que los pájaros pueden confundirlo con comida y morir a causa de asfixia.

 

 5. Tirar la colilla al suelo

Además de todas las consecuencias que tiene para la salud fumar, arrojar una colilla al suelo significa que inevitablemente terminará en el mar. Según la ONG Surfrider Foundation, en la campaña de 2015 acumularon 67.423 colillas en diversos mares y océanos. En el golfo de Vizcaya y costas ibéricas atlánticas recogieron 15.288 colillas, mientras que en el Mediterráneo occidental, 25.942.

 

6. Dejar escapar un globo

Dejar un globo en el aire también puede parecer una acción inocente, sin embargo, al igual que el destino de los chicles, estos terminan en los estómagos de los animales. De acuerdo a la ONG Balloons Blow, estos globos acaban en los estómagos de peces, aves y demás fauna marina que no puede diferenciarla de la comida. Ingerir estos globos pueden causarles la muerte por asfixia o indigestión.

 

7. Desechar las pilas sin tratarlas

Tratar las pilas inadecuadamente trae muchas consecuencias, no solo para el agua sino también para el suelo; Una pila puede contaminar hasta 3.000 litros de agua. Esto no es todo, no son biodegradables, por lo que su pervivencia en el medio ambiente es larguísima: pueden tardar en degradarse entre 500 y 1.000 años.

Por si fuera poco, el mercurio, contenido en casi todas las pilas, es uno de los metales más tóxicos conocidos.

 

8. Conducir de forma ineficiente

Además de elegir entre usar un auto de diesel o gasolina, híbrido o eléctrico es necesario conducir de forma eficiente, los expertos recomiendan: arrancar el motor sin acelerar o iniciar la marcha justo tras arrancar el motor en motores de gasolina y esperar unos segundos en los coches diésel. Igualmente, hay que utilizar marchas largas y bajas revoluciones.

 

9. Tirar anillos de latas a la basura sin cortar

Los anillos que se utilizan para sujetar las distintas latas de bebidas son un peligro para la flora y la fauna cuando se desechan. Tanto su material: plástico, como su forma, representan un peligro para la vida marina.

 

10. Desechar las toallas de bebé en el wáter

De acuerdo a los expertos, desechar papel higiénico en el wáter no es mayor problema, sin embargo, las toallas de bebé son un gran inconveniente.

Estas toallitas llegan a las depuradoras casi intactas y en su recorrido se deshilachan, se trenzan con otros residuos y el resultado son grandes atascos. Estos atascos generan millones de dólares en gastos anuales en depuración de aguas.

 

 

 

 

 

 

 

 

En Turquía podrás pagar el metro con botellas

Miércoles, 21 Noviembre 2018 04:37 Escrito por

Turquía ha sido considerado uno de los países que menos recicla en el mundo, ahora, el país intenta alentar el reciclaje premiando a quienes lo hagan.

Durante años, Turquía ha sido considerado uno de los países que menos recicla en el mundo. Sin embargo pesar de su difícil contexto político, el país intenta alentar el reciclaje premiando a quienes lo hagan con descuentos en el transporte público.

Paga tu boleto con botellas

Hay alrededor de 15 millones de personas viviendo en Estambul, la ciudad más poblada de Turquía. Estas 15 millones de personas generan alrededor de 17 mil toneladas de residuos domésticos por día, de las cuales solo 6mil toneladas se reciclan. Al mismo tiempo, la ciudad ha estado lidiando con atascos extremos de tráfico, lo que le ha otorgado el primer lugar en la lista de TomTom de "200 de las ciudades más congestionadas del mundo".

Los legisladores de Estambul, intentando buscar una salida al gran problema de contaminación que vive la ciudad, lanzaron un esquema especial; máquinas expendedoras recompensarán a los ciudadanos cuando entreguen sus botellas de plástico. No con dinero, sino con tarifa de autobús, tren o metro gratis.

El proyecto se puso en marcha en septiembre de este año, y ya se han instalado 25 máquinas. Esto se ampliará a por lo menos 100 máquinas de este tipo antes de fin de año.

¿Cómo funciona?

Las máquinas expendedoras inteligentes cuentan con una interfaz electrónica que esencialmente reconoce diferentes materiales reciclables, clasifica, tritura y almacena. Los ciudadanos obtienen una recompensa basada en el valor de cada artículo depositado. El crédito se transferirá automáticamente al 'Istanbulkart' de la persona, que se puede utilizar para acceder al transporte público.

Con esta nueva política, además de aceptar botellas de plástico, el sistema puede expandirse para incluir también latas. Los voceros de la Municipalidad Metropolitana de Estambul señalan que otros países que adoptaron esquemas similares han visto una mejora increíble en sus mejores prácticas de reciclaje. En Lituania, por ejemplo, la tasa de retorno de reciclaje aumentó de menos del 35% a más del 90% durante los dos primeros años de un proyecto similar.

 

 

 

 

 

 

 

 

Dentro de 100 años, el 99,9% de las especies en peligro crítico habrán desaparecido.

Que la acción humana está teniendo consecuencias impensables para la vida en la Tierra no es ningún secreto, pero de vez en cuando aparece una investigación que pone en perspectiva verdaderamente cuánto estamos destruyendo a nuestro planeta con nuestras acciones ignorantes.

En este caso, se trata de una investigación por parte de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, titulada La diversidad de los mamíferos tardará millones de años en recuperarse de la presente crisis de biodiversidad, y publicada en PNAS.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza determinó que en los próximos 100 años el 99,9% de las especies de la Tierra que hoy están peligro crítico desaparecerán, y el mismo destino correrá el 67% de las especies en general. El futuro pinta un panorama catastrófico para la vida en el planeta.

En base a estas observaciones, los científicos daneses han determinado que a la evolución le tomaría, en el mejor de los casos, 3 a 5 millones de años recuperar la biodiversidad de la que el planeta goza en este momento.

También se estima que tomaría otros dos millones de años para que el reino animal regrese al estado en el que estaba antes de la irrupción de la humanidad en el panorama ecológico. Los investigadores ejemplifican los efectos de la acción humana en la siguiente ilustración.

Esto sucede porque el ritmo de recuperación de las especies es mucho menor al ritmo al que las estamos destruyendo. Es decir, la evolución es el mecanismo natural mediante el cual las especies del planeta se recuperan y pueblan el planeta.

A medida que los ambientes cambian, algunas especies perecen naturalmente y otras emergen, pero es un proceso lento que toma miles de años, mientras que la acción humana ha logrado en unos pocos siglos de industria y abusos acabar con una parte importante de los mamíferos del planeta.

La evolución no puede competir con nuestro apetito por la destrucción, y el planeta entero pagará el precio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Científicos advierten que en el 2030 el cambio climático se volverá irreversible. Estos son 5 hábitos que puedes practicar en casa para combatirlo.

Un nuevo reporte de la ONU revela que el planeta está acercándose al roce de los catastróficos 1,5 grados Celsius por encima de su promedio histórico, lo que daría inicio a una nueva y más poderosa era de catástrofes globales.

Los especialistas sugieren cambios rápidos e importantes, a una escala sin precedentes en la historia, son necesarios para preservar nuestra vida como la conocemos.

Pero, ¿qué se puede hacer al respecto? Aromar Revi, el coordinador y autor principal del informe asegura que existen muchas maneras en las que todos podemos contribuir a reducir el consumo. Entre los factores determinantes para la disminución de la temperatura destacan los siguientes.

 

Utiliza el transporte público

El transporte público podría ser un gran aliado para el planeta, que puede transportar a más gente al mismo tiempo sin necesidad de mantener en circulación autos con sistemas viejos y perjudiciales. Debra Roberts, copresidenta del IPCC, asegura que lo mejor será optar por otros transportes como la bicicleta o autos eléctricos, o acostumbrarnos a caminar más.

 

Ahorra energía

En lugar de utilizar la secadora, pon la ropa al sol y trata de ahorrar la mayor cantidad de energía. Utiliza el aire acondicionado o el calefactor solo cuando sea necesario. Desenchufa los electrodomésticos cuando no los utilices.

Y por último, cuando compres un electrodoméstico nuevo, asegúrate de que haga uso eficiente de la energía, de lo contrario, solo contribuyes al cambio climático.

 

Consume menos carne

La producción en masa de carne roja lleva a un incremento de los niveles de emisiones de gases que provocan el efecto invernadero. Esto no sucede con el pollo, las frutas, cereales o verduras.

Aunque las naciones del mundo se comprometieron a reducir la producción agrícola, nunca se llegó a un acuerdo de cómo hacerlo. Tú puedes directamente dejar de consumir carne y optar por las frutas y las verduras para poner tu granito de arena.

 

Reduce y reutiliza el agua

El reciclaje es positivo para el planeta, pero el reciclaje masivo conlleva a un incremento en la emisión de dióxido de carbono, por la maquinaria necesaria para procesarlo. Por lo que lo mejor será que recicles tú mismo desde tu hogar, incluso el agua, como recolectando agua de lluvia y dándole uso doméstico.

 

Informa y educa

Difundir la información nunca está de más. Intenta informar a tu vecino, educa a los más cercanos y enséñales a tener una vida más sostenible. Esto sin duda ayudaría a marcar la diferencia.

"Todos estos cambios, cuando son practicados todos los días por miles de millones de personas, permitirán un desarrollo sostenible casi sin impacto en su bienestar", considera Revi. Así que no importa cuán insignificante parezca tu contribución, todos juntos podemos hacer la diferencia.

Fuente:

 

BBC Mundo

 

 

 

 

 

 

 

En Ámsterdam se va a inaugurar un pasillo de supermercado "libre de plásticos". Más de 700 productos estarán disponibles sin envoltorios de plástico en el pasillo que se está instalando en una nueva tienda piloto de la cadena de supermercados Ekoplaza en la ciudad holandesa, que incluye carne, arroz, salsas, lácteos, chocolate, cereales, fruta y vegetales.

 

El problema del pástico

En los Países Bajos, Ekoplaza lanzará pasillos libres de plástico en sus 74 sucursales para finales de este año. El pasillo se usará para probar nuevos materiales biológicos compostables, así como para usar materiales tradicionales, como vidrio, metal y cartón.

Y los productos dentro del pasillo llevarán la marca de plástico libre, una etiqueta presentada por A Plastic Planet para ayudar a los compradores a identificar fácilmente los productos que están completamente libres de envases de plástico.

El grupo ambientalista A Plastic Planet, que tuvo la idea, dijo que la introducción del primer pasillo libre de plásticos del mundo fue un "momento histórico" para la lucha mundial contra la contaminación por plástico. Un cofundador de Plastic Planet, Sian Sutherland, instó a los supermercados británicos a seguir el ejemplo de Ekoplaza e introducir pasillos sin empaques de plástico a la primera oportunidad. Según Plastic Planet, los pasillos libres de plástico son una forma realmente innovadora de probar los biomateriales compostables que ofrecen una alternativa más ecológica al embalaje de plástico.”

 

 

 

 

 

 

Porque cuidar el medio ambiente puede ser muy sencillo.

Tal vez creas que para salvar al planeta hacen falta cambios radicales por parte de todos los gobiernos del mundo, y que una acción tuya no sirve de nada. Pero la realidad es que ayudar a cuidar el medio ambiente es mucho más fácil de lo que crees, y con pequeños cambios individuales estarás haciendo mucho.

Si te interesa cuidar el planeta pero no sabes por dónde empezar, o aún no estás listo para hacer cambios enormes en tu vida, sigue leyendo. Te presentamos 14 trucos simples que puedes incorporar en tu día a día.

 

1. Aprende a vivir con la filosofía de las 4 R.

-Rechaza: todo lo que te ofrezcan y no necesites. (Por ejemplo, una bolsa de plástico o una factura en papel).

-Reduce: el consumo de lo que sí necesitas, pero causa impacto negativo en el planeta.

-Reutiliza: sácale el mayor provecho a lo que ya tengas.

-Recicla: todo lo que sea posible.

 

2. Compra una botella para agua

Compra una botella de vidrio o acero inoxidable para llevar agua. De esta forma te mantendrás hidratado/a, ayudarás a evitar la contaminación, y a largo plazo ahorrarás dinero. Las de acero inoxidable mantienen el agua fría por horas y no pesan, mientras que las de vidrio son geniales para tenerlas en tu escritorio.

 

3. Ten una taza reutilizable

Y llévala cada vez que vayas a comprar café. Solo debes pedir que, en lugar de que te lo sirvan en un vaso desechable, lo hagan en el que llevas. También deberías hacerlo en tu lugar de trabajo, donde lo ideal es que tengas tu propio vaso y así evitar usar los de cartón.

 

4. Dile adiós a los sorbetes de plástico

Popotes, pajitas, sorbetes, bombillas. Si son descartables no los necesitas. Puedes comprar los que están hechos de bambú, acero inoxidable, papel, silicona, vidrio especial, o simplemente no usar ninguno y listo. Es muy importante renunciar a este producto, ya que tardan más de 200 años en desintegrarse.

 

5. Ten una bolsa reutilizable

Siempre es mejor llevar contigo una bolsa de tela. Las bolas de plástico tardan más de 1000 años en desaparecer del planeta y se utilizan una sola vez, en cambio las de tela se pueden usar todas las veces que quieras.

 

6. Cuando pidas comida, diles que no incluyan cubiertos

Muchas veces cuando pides comida a domicilio te incluyen cubiertos de plástico. Esto no tiene ningún sentido ya que en tu casa tienes cubiertos reutilizables.También ayudaría mucho que lleves contigo cubiertos, para usarlos cuando vayas a comer en un sitio que ofrezca cubertería de plástico.

 

7. Compra las verduras sin envoltura

En lugar de comprar legumbres, hierbas, verduras y frutas pre-empaquetadas, compra las que vienen sin envoltorio de plástico.

 

8. Elige los mercados independientes

Cambia las grandes cadenas de supermercados por los mercaditos independientes, orgánicos y/o al aire libre. No solo estarás comiendo más saludable, sino que obtendrás productos sin tanto envoltorio que se transforma en desperdicio.

 

9. Usa una copa menstrual

Al igual que un tampón o toallita sanitaria la copa retiene el flujo menstrual, pero lo que la diferencia de los demás productos es que no causa irritaciones ni contiene químicos tóxicos, es hipoalergénica, es reutilizable, protege de infecciones y está hecha a base de silicona y no de plástico.

 

10. Usa barras de jabón

Reemplaza el jabón líquido por las barras de jabón. ¿La razón? No vienen en botellas de plástico y, si los compras artesanales, no solo huelen delicioso, sino que son más saludables para tu piel

 

11. Compra un infusor de té

De esta manera evitas consumir el té que viene en bolsitas, y reduces tus desechos.

 

12. No uses filtros de café

Si vas a comprar una cafetera nueva, que sea de las que no utilizan filtro. Si ya tienes una, usa filtros reutilizables y no de papel.

 

13. Hazte amigo de lo "vintage"

Aprovecha que lo vintage está de moda. Compra ropa, accesorios y objetos de decoración de segunda mano: puedes encontrar cosas en excelente estado que de otra manera se tirarían a la basura.

 

14. Compra de manera consciente

Antes de comprar cualquier cosa piensa muy bien si lo necesitas y si tendrá un impacto positivo en tu vida. Compra de forma responsable: consume marcas sustentables, lee las etiquetas de todo, y reutiliza lo más que puedas.

 

 

 

 

 

 

Esta invención describe un lavadero doméstico con dos desagües en el área del tallador, el primero conectado a la red de drenaje común y el segundo que ofrece un destino diferente al primero permite captar las aguas grises, (al cerrar la boca del primero con un tapón removible). El agua residual generada en procesos de limpieza de ropa, utensilios de cocina, higiene personal, lavado de alimentos y procesos similares, para luego ser encauzada hacia un depósito para su almacenamiento y posterior reutilización o tratamiento.

Debido a la creciente demanda de agua potable resultado del aumento de la población, y la disminución de las reservas del vital líquido, se torna un asunto de extrema importancia el máximo aprovechamiento de este recurso natural. Por lo que desde hace años los gobiernos de todo el mundo exhortan a la población a cuidar el agua haciendo un uso más prudente de la misma.

Analizando los procesos en que comúnmente se utiliza el agua en los hogares, se ha descubierto que la mayor parte de las aguas grises, que comúnmente se desechan en la red de drenaje, tienen las cualidades necesarias para emplearse satisfactoriamente en múltiples aplicaciones que van desde el uso en retretes, lavado de ropa (acompañada de detergente y sola para el enjuague), riego de plantas, limpieza de pisos y paredes, limpieza de vehículos, etc.

Mientras que aquellas que presenta cantidades significativas de grasas, detergentes o jabones, material orgánico (restos de comida) y con una turbiedad, color, olor y transparencia que no son del agrado del usuario para ser reutilizada solo representa una fracción del volumen total que regularmente consume.

La industria se ha sumado a esta iniciativa al rediseñar un sin número de utensilios que involucran a el agua desde regaderas para ducha, lavadoras y retretes de bajo consumo de agua, tanques de wc que reutilizan el agua del lavabo, etc.

Cabe destacar que se han diseñado algunos lavaderos que cuentan con una pileta para almacenar las aguas grises, pero han fracasado comercialmente debido a que se incrementa notablemente el tamaño lo cual desalienta a los compradores por el espacio cada vez más limitado de las viviendas modernas, aunado a un incremento considerable del precio, además de que tienen una capacidad muy limitada. Sin embargo de toda la casa el lavadero es el mejor punto para recolectar las aguas grises, debido a que aquí se generan las menos contaminadas y riesgosas a la salud. Además de que también es el segundo punto donde más se generan, el primero es la ducha o regadera la cual tiene muchas desventajas en varios aspectos para este fin.

Los lavaderos tradicionales siempre han contado de un solo desagüe en el área del tallador, el cual está conectado casi siempre a la red de drenaje imposibilitando cualquier intento de reutilización de las aguas grises, por lo que se pierden teniendo que ser nuevamente tratadas para que vuelvan a ser aptas para el consumo humano y posteriormente vueltas a bombear a los núcleos urbanos, todo esto implica altos costos y grandes pérdidas definitivas del vital líquido.

Por lo que para solucionar este problema se ideó este novedoso lavadero con dos desagües en el área del tallador, uno conectado a la red de drenaje doméstica y el otro que ofrece un destino diferente al primero, permite la captación de las aguas grises que pueden ser encauzadas hacia un depósito para su almacenamiento o posterior reutilización, lo que permite al usuario determinar a criterio personal qué destino le va a dar a las aguas grises al insertar un tapón que cierre la boca de uno los desagües según sea su propósito.

 Elemento de drenaje.

Un elemento de drenaje para habilitar los lavaderos tradicionales para que sean capaces de separar las aguas grises para su re-utilización, el dispositivo tiene un costo aproximado de 4 euros.

De fácil instalación y requiriendo de una mínima inversión podemos acondicionar cualquier lavadero, lavabo, incluso la salida de la lavadora para determinar que final le queremos dar a las aguas grises.

Si pensamos que el agua está demasiado sucia podemos eliminarla en la red de drenaje doméstica.

Y si tiene las características necesarias para ser reutilizada con insertar un simple tapón la desviamos para su almacenamiento.

 

 

 

 

 

Leonardo da Vinci plasmaba en sus obras mensajes ocultos, como el de las piedras preciosas en los ropajes de los protagonistas de La última cena, en las que reparó una historiadora que ha dedicado un libro a explicar el enigmático simbolismo que quiso comunicar el genio renacentista.

Leonardo e le dodici pietre del Paradiso ('Leonardo y las doce piedras del paraíso'), de la historiadora Elisabetta Sangalli, es un estudio inédito sobre un aspecto nunca antes analizado de una de las obras más radiografiadas del mundo: La última cena, o El Cenáculo, de Leonardo da Vinci, que se encuentra en el convento de Santa María delle Grazie, en Milán (norte de Italia).

" Me di cuenta de la existencia de las piedras preciosas de El Cenáculo mientras preparaba una lección sobre la obra. Observando bien los detalles, me fijé en el broche pintado por Leonardo a la altura del cuello de Cristo y seguí observando y lo noté en otros ropajes ", explica a EFE esta profesora italiana.

"Sabiendo que Leonardo no dejaba espacio a la casualidad y daba significado a todos los detalles de sus obras, me pregunté por qué había pintado estas gemas, qué quería comunicar y cómo las asoció a los apóstoles de Cristo", agregó.

Así, explica, "comenzó mi viaje para descubrir el misterio de las doce piedras ".

Para ello se ha basado y documentado en las tradiciones y el simbolismo que les daban a las gemas los antiguos egipcios, pero también a la tradición hebraica o los escritos medievales y, claro está, en los Testamentos donde aparecen las "doce piedras".

En estas antiguas culturas ya se daba un uso simbólico de las piedras preciosas, "algo que también hizo Leonardo, para así dar, con estas gemas, una interpretación personal a los apóstoles elegidos, según la personalidad y el carisma de cada uno de ellos".

Destaca la esmeralda en la túnica de Jesús, una piedra "que es considerada portadora de paz y símbolo del renacimiento y que hasta la Edad Media se relacionaba con la regeneración".

Explica la historiadora que la esmeralda que aparece en el ropaje de Jesús estaba asociada "a la tribu de Leví, que era la única que tenía acceso al sacerdocio", otro guiño de Leonardo, según este estudio.

En san Juan aparece un "yahalom", un diamante "con una clara referencia a la luminosa espiritualidad del apóstol preferido de Jesús por su corazón puro".

Mientras que en san Andrés aparece una piedra de color azul, un zafiro, que hace referencia a la Ciudad Celeste del Apocalipsis, asegura la estudiosa.

 Sangalli ha tenido que comparar el deteriorado fresco de Leonardo acabado en febrero de 1487 con las versiones de sus discípulos u otras copias para poder encontrar la pigmentación exacta de las piedras preciosas y analizar su simbología.

Aunque las llamadas "piedras del paraíso" citadas en los Antiguos Testamentos son doce, Leonardo sólo pinto ocho, y lo hizo a propósito para cargar aún más de significado su gesto .

"En la simbología bíblica del Apocalipsis, el número 7 es recurrente y por ello fueron siete los apóstoles elegidos por Leonardo", agrega.

Sangalli explica que el fresco que pintó Leonardo fue un encargo para el convento de los dominicos y se encuentra en la zona del refectorio, y el prior de entonces era Vincenzo Bandello, que había estudiado a fondo el Apocalipsis de san Juan y probablemente fue él quien dio a Leonardo las indicaciones para colocar las piedras.

 

 

 

 

 

Conocida como la ‘reina del crimen’, Agatha Christie es, sin lugar a dudas, una de las autoras más famosas y leídas, con sus libros traducidos a 103 idiomas y unas ventas que superan los dos mil millones de ejemplares en todo el planeta.

 Pero si hay algo que confiere autenticidad a sus novelas fue la rigurosidad con la que plasmó los casos de asesinato sobre el modo en el que el asesino cometía su crimen y cómo era resuelto.

 La utilización de veneno por parte del criminal protagonista era uno de los recursos favoritos de la autora británica, pero tras la elección sobre qué tipo de sustancia mortal utilizar, la dosis e incluso los efectos que hacía en las víctimas, había un amplio conocimiento del tema.

Durante su infancia, Agatha Christie (que pertenecía a una acomodada familia) recibió la educación en su propia casa y ya de adolescente fue enviada a estudiar a París aunque no estudió nada relacionado con la ciencia.

 

Fue a partir de 1914, tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, cuando contaba con 24 años de edad y había contraído matrimonio con el oficial del Ejército Británico Archibald Christie, cuando decidió presentarse voluntaria como enfermera y realizar cuidados a los heridos de guerra en el Hospital de Torquay (población situada al suroeste de Inglaterra) en el que, según su biografía, dedicó alrededor de 3.400 horas de trabajo no remunerado.

 

En 1916 fue seleccionada para que trabajase (esta vez ya con un pequeño salario) en el departamento de farmacia del hospital. Allí debía ayudar a los médicos y farmacéuticos a realizar todas y cada una de las medicinas que eran administradas a los enfermos y heridos.

 

Hay que tener en cuenta que hace un siglo la inmensa mayoría de medicamentos no se realizaban en cadena como hoy en día, sino que se utilizaban las fórmulas magistrales y se preparaban uno por uno, según la patología de quien los debía tomar.

 

Hasta el final de la IGM estuvo trabajando con grandes expertos en farmacología que compartieron con Agatha todos los conocimientos de farmacología que tenían y este fue el motivo por el que la escritora tuvo un conocimiento tan exacto de cada una de las pócimas, elementos y venenos que después usó en sus novelas.

A partir de ahí, su curiosidad sobre el tema fue aumento y fueron numerosísimos los libros sobre ciencia, veneno y farmacología que leyó, aunque no llegó a animarse a cursar una carrera, ya que la  suya como escritora ya había despegado y se estaba convirtiendo en una autora de referencia.

 

Dos décadas después, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, con 49 años de edad y a pesar de que ya era toda una eminencia como escritora (con alrededor de una treintena de novelas publicadas), decidió presentarse voluntaria y trabajar en el departamento de farmacia de la University College de Londres, donde, además de aportar todos sus conocimientos sobre venenos y farmacología (que ya por entonces eran muchos), adquirió muchos más que utilizó posteriormente en sus obras (sobre todo sobre compuestos que hasta la fecha no se conocían).

 

Así fue como Agatha Christie adquirió y puso en práctica sus conocimientos de ciencia y a pesar de no haber destacado por ser una mujer de formación científica (y que durante mucho tiempo estuvo fascinada por todo lo que eran los temas esotéricos), su aportación a través de la literatura también puede considerarse como fundamental.