La política antiinmigrante de Trump podría frenar la reconstrucción de Houston y Texas

Martes, 05 Septiembre 2017 03:43 Escrito por  Jesús Del Toro/Yahoo Noticias Publicado en Internacional Visto 35 veces

La destrucción provocada por el huracán Harvey en Texas, y sobre todo la sufrida a causa de las enormes inundaciones registradas en Houston, será duradera. La reconstrucción será dolorosa, lenta, costosa y posiblemente desigual.

Pues aunque el gobierno federal ha prometido destinar recursos para atender la crisis, las ingentes cantidades necesarias para reparar todo lo destruido y establecer esquemas que prevengan o mitiguen daños futuros (sobre todo en la cuestión de las inundaciones) podrían no llegar por igual a las diferentes comunidades.

Algunas, las de mayor capacidad económica y opciones de ingreso, podrán salir relativamente más rápidamente de la actual penuria. Otras, las comunidades en las que miles de hogares carecían de seguro contra inundación y donde los recursos económicos son escasos y las opciones de empleo e ingreso reducidas (la actividad de empresas y negocios tardará en recuperarse y muchos puestos de trabajo podrían quedar afectados) podrían tener ante sí un largo y penoso camino por delante. Las minorías y los inmigrantes, entre ellos los indocumentados, están entre los grupos más vulnerables.

En todo caso, la dura política de inmigración de Trump y ciertas normas del estado de Texas no serían propicias para permitir una reconstrucción amplia y justa por varias razones, algunas económicas y otras éticas y humanas.

Lo económico en sí es un problema mayúsculo. Las inundaciones, por ejemplo, han sido tan extensas, que el daño y las reparaciones necesarias requerirán, además de grandes sumas de dinero, una fuerza laboral muy numerosa para realizar las tareas de reconstrucción.

Pero, como se comenta en Slate, la política migratoria de Trump iría a contracorriente de esa necesidad. Suponiendo que los recursos financieros suficientes para la reconstrucción estén disponibles -las aseguradoras y sus clientes enfrentarán al respecto un panorama complejo- podría darse una severa falta de mano de obra para realizar reparaciones y adecuaciones en la infraestructura, los hogares, las oficinas, los comercios y demás edificios afectados.

Esto porque, en sí, EEUU carece de los trabajadores suficientes para levantar y reparar techos y paredes, instalar tuberías y líneas eléctricas, tender asfaltos y despejar escombros. Gran parte de esas tareas en el país son realizadas por trabajadores inmigrantes, muchos de ellos indocumentados.

Justo los que están bajo grave presión de parte del gobierno de Donald Trump que, en la práctica, se ha lanzado a deportar a tantos como pueda, tengan o no antecedentes penales.

Mucho se ha discutido sobre las sustantivas aportaciones de los inmigrantes, con o sin papeles, a la economía de EEUU, y en el ámbito de la construcción su presencia es prácticamente indispensable.

Slate señala, por ejemplo, que la Asociación Nacional de Constructores de Casas ha reportado importantes carencias de mano de obra; el 77% de los constructores no tiene suficientes trabajadores para levantar estructuras de viviendas, al 61% le hacen falta obreros que levanten paredes y el 45% no tiene suficiente personal para trabajos de acondicionamiento de casas para resistir a los elementos y optimizar su consumo de energía.

The New York Times narra la historia de Jay De León, de 47 años. Él vive en Houston y es propietario de una pequeña empresa de reparación de edificios, una labor que será muy solicitada en esa ciudad. Pero él y muchos de sus trabajadores son indocumentados. Algunos de ellos ya han optado, ante la fuerte presión antiinmigrante del gobierno de Trump, por regresar a México. Y eso sería una tendencia en tiempos recientes.

Pero De León dice claramente que la mano de obra inmigrante “será necesaria para reconstruir la ciudad” y añade enfático: “Yo creo que sin nosotros eso será imposible”.

Así, una política que persigue y deporta a los indocumentados a gran escala arrebatará aún más trabajadores a la industria de la construcción estadounidense y podría causar que no existiese suficiente fuerza laboral para reconstruir Houston y otras áreas de Texas en un plazo razonable.

 

 

 

 

 

 

 

 

Modificado por última vez en Martes, 05 Septiembre 2017 03:53