Durante toda su campaña y también como presidente electo, Donald Trump ha jugado la carta de que él, y los suyos, pueden hacerlo todo mejor que cualquiera, incluso cuando se trata de asuntos de gran complejidad y riesgo. Y aunque no tengan la experiencia y la infraestructura de otros.

Cierto o falso, un nuevo caso al respecto que ha surgido recientemente es el de la seguridad del nuevo presidente. De acuerdo al portal Politico, Trump estaría decidido a mantener al equipo privado de inteligencia y  seguridad que lo ha protegido durante la campaña, en paralelo y, algunos dirán, en competencia con el Servicio Secreto y otras fuerzas que tradicionalmente se han hecho cargo de la protección de los mandatarios de Estados Unidos.

Donald Trump, entonces precandidato republicano, rodeado de su equipo de seguridad en 2015. Desde entonces, ya como candidato formal y luego como presidente electo, su aparato de seguridad se ha incrementado con la participación del Servicio Secreto y de su equipo privado. (Reuters)

 

Se afirma que Trump aprecia la lealtad y que por ello desea mantener a su aparato de seguridad, dirigido según Politico por Keith Schiller, un exmarino y expolicía de Nueva York que comenzó en 1999 como guardaespaldas del magnate y se convirtió con el tiempo en su jefe de seguridad. Y es de suponer que se siente más cómodo con la protección de esas personas cercanas y de confianza que dependiendo de un aparato de gran capacidad profesional pero que le es ajeno.

Sea como sea, hay dos consideraciones clave. La seguridad de un presidente de Estados Unidos es mucho más compleja y crítica que la de un magnate de los bienes raíces, por más rico que éste sea, y la experiencia, los recursos, la capacidad que se requieren para ello difícilmente pueden lograrse al margen de los equipos que están, justamente, especializados en ello.

Además, al propio Servicio Secreto, uno de cuyos mandatos explícitos es la protección del Presidente, presumiblemente no le sentará bien tener que interactuar con un grupo externo, y las necesidades de coordinación e interacción que tendría que realizar con el equipo privado de Trump podrían entorpecer antes que ayudar. Eso podría, así, operar justo al revés de lo deseado e incrementar los riesgos, a lo que hay que añadir que por su propia naturaleza el Servicio Secreto no comparte información sobre la seguridad presidencial con personas o entidades externas.

Por si fuera poco, como comentó el portal Salon, el equipo de seguridad de Trump ha estado envuelto en tiempos recientes en demandas judiciales en las que se le acusa de haber cometido prácticas de perfil racial, uso excesivo de la fuerza y agresión durante la campaña electoral.

Eso no quiere decir que el aparato de seguridad privada de Trump no sea capaz. En realidad, de acuerdo a Politico, es una fuerza sustantiva en la que se han gastado millones.

Keith Schiller (centro), jefe de la seguridad privada de Donald Trump. (AP)

 

Pero incluso con sus indudables riesgos y complejidades, la protección de un presidente es una tarea mayúscula que deja pequeñas las tareas de protección de un candidato o magnate. Por ello, si bien se afirma que el equipo de seguridad privada de Trump, o al menos Schiller y su núcleo cercano, continuarán sirviendo a Trump en la Casa Blanca, su protección seguirá en gran medida a cargo del Servicio Secreto.

Con todo, dado que se ha comentado que Trump aprecia a Schiller no sólo como guardaespaldas o jefe de su seguridad sino como un asesor en muchos otros asuntos, es posible que él continúe al servicio del nuevo presidente como un híbrido entre asesor y agente de seguridad. Pero las peculiaridades de su misión y qué tanto en ella participarían fuerzas ajenas al Servicio Secreto son una incógnita.

Para expertos consultados por Politico, resulta sin precedentes (y hasta podría decirse que insensato) que el Servicio Secreto interactúe con un equipo externo en tareas de seguridad directa del presidente. Ciertamente, las policías locales tienen con frecuencia responsabilidad sobre el entorno en el que se desarrollan las actividades presidenciales, pero la seguridad directa y cercana ha sido, por ley, responsabilidad del Servicio Secreto. Una entidad que desde luego no es perfecta y ha enfrentado escándalos en el pasado, pero que en todo caso es la rama especializada de las fuerzas del estado para proteger a los presidentes.

 

 

El todavía presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha ordenado la imposición de sanciones contra Rusia por los ciberataques que, según la Casa Blanca, este país realizó para influir en las elecciones generales del pasado mes de noviembre, en las que se enfrentaron en las urnas el republicano Donald Trump y la demócrata Hillary Clinton.

El Gobierno estadounidense ha decretado hoy la imposición de sanciones económicas y, al mismo tiempo, ha decidido expulsar a 35 funcionarios rusos e imponer sanciones a dos de los más destacados servicios de inteligencia de ese país.

“Estas acciones se dan tras una serie de advertencias al Gobierno ruso en público y en privado, y son una respuesta necesaria y apropiada a los esfuerzos para dañar los intereses estadounidenses en violación de las normas internacionales de comportamiento establecidas”, dijo Obama en un comunicado.

En concreto, el Departamento de Estado expulsó a 35 diplomáticos rusos de su embajada en Washington y el consulado en San Francisco, dándoles a sus familias 72 horas para irse del país. Los diplomáticos fueron declaradas persona non grata por actuar de “manera inconsistente con su estatus diplomático”.

Obama dijo que los rusos ya tampoco tendrán acceso a dos complejos que pertenecen al gobierno ruso y que están en Maryland y en Nueva York.

Moscú ha negado las acusaciones de gobierno de Obama de que el gobierno ruso estuviera tratando de influir en la elección presidencial donde Donald Trump ganó.

Pero agencias estadounidenses de inteligencia concluyeron que el objetivo de Rusia era ayudar a Trump, algo que el presidente electo ha calificado de ridículo.

(Nota elaborada con información de EFE, Reuters AFP)

 

 

#VIDEO Se casa con su novia horas antes de morir

Miércoles, 21 Diciembre 2016 23:45 Escrito por

Cuando en el hospital le preguntaron a Raúl Hinojosa cuál era su mayor deseo, el hombre no lo dudó, y como ya le quedaba muy poca fuerza, susurró: ‘quiero casarme con ella”.

“Quiero que sea mía”, ratificó el hombre de 33 años, afectado por una leucemia incurable e internado en el Baptist St. Anthony’s Hospital, de la localidad de Amarillo, en Texas.

Yvonne Lamas, madre además de su hijo de 9 años, aceptó la proposición, consciente de que a Raúl no le quedaba mucho tiempo de vida.

Conmovido por esta situación, el personal del hospital puso manos a la obra para preparar una ceremonia nupcial que ni siquiera pudo salir del estrecho espacio de la habitación del debilitado enfermo.

Yvonne y Raúl llevaban ya 11 años de relación, y si bien en algún momento pensaron en el matrimonio, siempre lo postergaban, seguros de que les quedaban muchos años de unión y felicidad.

Pero la realidad fue otra. A Raúl le fue diagnosticado una leucemia linfocítica crónica en 2012, y a partir de ahí las facturas se fueron acumulando encima de la mesa. Ya no habría opción, se dijeron, pero justo cuando él ya se estaba despidiendo de este mundo sorprendió a toda la familia.

De manera que con esa premura, todos colaboraron con los preparativos de esta ceremonia.

Según reporta el Amarillo Globe-News, el personal de la cafetería del hospital preparó una torta nupcial, la familia de Yvonne corrió en busca de un vestido acorde para ella, y Allen Overturf, el director de servicios de cuidados intensivos del hospital, quien habitualmente vestía ropa deportiva, ese día llevaba un traje pues había asistido a una actividad en el colegio de su hija, y le prestó toda su ropa.

Solo quedaba convocar al capellán, pero sobre todo conseguir que un juez de la localidad, rompiendo la exigencia de 72 horas para efectuar el trámite, emitiera de urgencia una licencia de matrimonio que hiciera el enlace completamente legal.

“Sé que usted se pregunta si será recordado”, apuntó el capellán durante el servicio. “Siempre estará en el corazón de Yvonne, en el de sus hijos y en el de su familia. Eso nunca cambiará”.

Cuando el capellán los declaró marido y mujer, la sala llena de familiares y de personal médico estalló en aplausos. Aunque no se había movido de la cama durante el servicio, un Hinojosa demasiado débil, se inclinó y se fundió con su mujer en un largo y profundo beso.

36 horas después de haber dado el “sí, quiero” ante el capellán del hospital, Raúl Hinojosa falleció.

“Cuando caminé por el pasillo del hospital hasta su cama y lo vi con su traje, me dejó sin respiración”, describió la novia para CNN. “Estaba muy guapo”.

“Él quería darme una boda de un cuento de hadas –reconoció Lamas horas después-, estaba ahorrando cuando supo de su enfermedad”, relató.

Raúl se había hecho cargo de los tres primeros hijos de esta mujer, y juntos habían tenido otro. “Como figura paterna, ha sido muy cariñoso –apuntó. Se los dio todo, siempre estuvo allí con ellos en los peores momentos”.

Un miembro de la familia transmitió la sencilla y conmovedora escena a través de Facebook Live, mientras desde diferentes partes del mundo recibían el apoyo y la admiración de miles de internautas.

 

 

WASHINGTON.- El equipo de la demócrata Hillary Clinton participará en un recuento de los votos emitidos en Wisconsin en la elección presidencial, una iniciativa que el republicano Donald Trump calificó de "ridícula".

A casi tres semanas del miércoles en que el millonario fue consagrado como el futuro presidente de Estados Unidos , y tras los rumores de fraude que no dejaron de oírse desde entonces, en el entorno de la ex primera dama consideran conveniente poner atención a lo ocurrido en el estado del norte.

El viernes, la comisión electoral de Wisconsin aprobó la solicitud de recuento hecha por Jill Stein, la candidata presidencial del Partido Verde, quien dijo que quiere garantizar la integridad del sistema de votación tras un supuesto ataque de piratas informáticos durante la elección del 8 de noviembre.

Marc Elias, asesor de la campaña de Clinton, dijo que el equipo de la ex secretaria de Estado participaría en el recuento en Wisconsin y en otros estados como Pensilvania y Michigan, si se autorizan.

 

 

La reacción del magnate de la construcción y sucesor de Barack Obama en la Casa Blanca no tardó en llegar. En un comunicado, Trump dijo que se impuso en los tres estados por un amplio margen, citando los 70.000 votos de diferencia que hubo en Pensilvania.

La recaudación de 7 millones de dólares que Stein impulsó para financiar los recuentos es una forma de "llenar sus arcas con dinero, que en su mayoría ella nunca gastará en este ridículo recuento", afirmó Trump.

El republicano venció a Clinton en Wisconsin, Michigan y Pensilvania por márgenes muy estrechos. Si bien el republicano ganó en los votos contabilizados en el Colegio Electoral, Clinton lo superó por más de 2 millones de votos en las urnas.

Los márgenes de votos hacen altamente improbable que cualquier recuento termine dando a Clinton una victoria en los tres estados, lo que sería necesario para que cambie el resultado general de las elecciones.

Trump venció a Clinton en Pensilvania por 70.010 votos, en Michigan por 10.704 votos y en Wisconsin por 27.257 votos.

México,- México anunció hoy un plan para mejorar la protección de sus ciudadanos residentes en EE.UU. a través de información, diálogo con autoridades locales y un llamado a evitar situaciones conflictivas o acciones que puedan derivar en sanciones.

En un comunicado bajo el título "Estamos contigo", la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) señaló que el programa contempla once "acciones inmediatas" para evitar que los migrantes mexicanos "sean víctimas de abusos y fraudes".

Esta es la primera respuesta del Gobierno mexicano a las intenciones del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, de deportar a entre dos y tres millones de inmigrantes con antecedentes penales.

Dentro del plan, la SRE instó "a las comunidades a evitar toda situación de conflicto y a no incurrir en acciones que puedan derivar en sanciones administrativas o penales".

Desde la victoria de Trump en las elecciones presidenciales del 8 de noviembre pasado, en Estados Unidos se vive un incremento de la intolerancia con más de 300 incidentes de odio contra minorías raciales o religiosas.

El magnate no solo atacó en campaña a los inmigrantes mexicanos al tildarlos de "violadores" y "criminales", sino que prometió deportar a todos los indocumentados y levantar un muro en la línea divisoria, si bien ya matizó su discurso al señalar que puede alzar "vallas" en ciertas áreas y expulsar a quienes tienen antecedentes penales.

También amenazó con confiscar las remesas, renegociar o poner fin al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y no ratificar el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TTP, por sus siglas en inglés).

 

Aunque dichas promesas generan una gran incertidumbre de este lado de la frontera, el Gobierno mexicano ha apelado a la serenidad, a la unidad del país y al diálogo "para encontrar coincidencias" con la próxima administración de EE.UU.

Entre la flota aérea que posee el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, están dos helicópteros, una avioneta Cesna y un Boeing 757. Éste último, ha causado revuelo ya que su precio, además de ser exorbitante, fue adquirido del cofundador de Microsoft Paul Allen.

 

El avión de 100 millones de dólares tiene capacidad para 43 pasajeros en asientos de piel que incluyen acceso a equipo electrónico, cinturones de seguridad bañados en oro, un comedor, una zona lounge para los pasajeros y una suite que incluye cama, escritorio y televisión.

 

De acuerdo al New York Times, la aeronave fue construida en 1991, y sirvió como medio de transporte comercial en una aerolínea mexicana en los 90 antes de ser renovada y convertirse en el juguete preferido de Trump.

 

 

En agosto de 2011, el magnate estadounidense ofreció un recorrido por el avión que en los últimos días, se ha convertido en el centro de atención por ser una de sus posesiones más costosas.

 

 

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este domingo que entre dos y tres millones de inmigrantes indocumentados serán deportados en los primeros días de su gobierno.

En declaraciones a la cadena de noticias CBS, Trump dijo que los indocumentados que tengan antecedentes judiciales o sean identificados como pandilleros o traficantes de drogas serán expulsados de EE.UU.

También aclaró que el destino de los otros ocho millones de indocumentados que se estiman viven en el país norteamericano será decidido una vez se asegure la frontera sur con México.

 

Trump señaló en este sentido que parte del muro que prometió construir podría ser reemplazado en algunos lugares como una valla.

El proceso electoral en los Estados Unidos llegó a su término con el triunfo de Donald Trump, sigue el periodo de transición que, como anunció Barak Obama, se llevará de inmediato.

El primer discurso del presidente electo Donald Trump no fue agresivo, apareció el tono conciliador, empezando con su adversaria Hillary Clinton, a quien felicitó por la “contienda” y recordó que “ha trabajado mucho durante mucho tiempo por nuestro país y le tenemos una deuda de gratitud”.

Señaló en un discurso totalmente diferente que había llegado el “momento de dejar las divisiones y unirnos como un pueblo”. Aseguró “trabajará con todos los países que quieran trabajar con nosotros. La campaña se acabó, pero nuestro trabajo apenas empieza”.

“Ya es hora que sanemos el divisionismo. Les prometo a todos los ciudadanos que voy a ser el presidente de todos los estadounidenses. A los que decidieron no apoyarme, les pido que ahora me ayuden para que podamos trabajar juntos”.

Para tranquilidad de los mexicanos en su primer discurso como presidente electo Trump no mencionó la construcción de un muro fronterizo.

El cambio de discurso es un primer efecto del triunfo de Donald Trump, esa variación bastó para tranquilizar a los hipersensibles mercados financieros del mundo.

Los efectos negativos fueron inmediatos para algunos que se equivocaron en el pronóstico y tomaron parte a favor de Hillary Clinton, sobre todo en la última etapa de la campaña en la que hubo descalificaciones entre ambos candidatos, como es el caso de Carlos Slim, que cinco días antes de las elecciones afirmó en un evento, al referirse a la propuesta de Trump de aplicar “aranceles a muchos bienes fabricados en México con destino a Estados Unidos” que esos planes  “destrozarían la economía estadounidense y crearían un desequilibrio económico en su país y frente al mundo. Si empiezan a gravar con 35% se destrozaría la economía americana.” (Expansión, 4 noviembre 2016)

Pero el desastre llegó antes de lo que hubiera imaginado. “La victoria del republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos impactó en la fortuna de Carlos Slim Helú, quien perdió 5.1 mil millones de dólares, una reducción en su fortuna de 9.2 por ciento luego de que el peso se derrumbara hasta 12 por ciento frente al dólar.” (El Financiero, 9 noviembre 2016)

Aunque este primer efecto sobre la fortuna de Carlos Slim fue negativo, podrían haber en el futuro otro tipo de consecuencias pues, en el transcurso de la campaña Donald Trump señaló que los reportes periodísticos publicados en el diario The New York Times, del que Carlos Slim es accionista, donde se revelaron “supuestas conductas sexuales inapropiadas por parte del magnate, son impulsados por el empresario mexicano.” Se equivocó el empresario Slim Helú. Cuanta verdad contienen los refranes populares, No es lo mismo ser borracho que ser cantinero. ¿Cuál es Don Carlos?

También se equivocó en su pronóstico la aspirante a la presidencia de México, Margarita Zavala quien abiertamente se pronunció a favor de Hillary Clinton, al considerar que ganaría las elecciones en los Estados Unidos.

Cuando Donald Trump estuvo en México, invitado por el presidente Peña Nieto, Margarita Zavala rompió récord en la red social Twitter al publicar un mensaje contra el candidato republicano: “Sr. @realDonaldTrump aunque lo hayan invitado, sepa que no es bienvenido. Los mexicanos tenemos dignidad y repudiamos su discurso de odio”. (SDP/Noticias 1 de septiembre 2016). Este mensaje fue retuiteado casi 20 mil veces y acumuló 25 mil “likes”.

Un día antes de las elecciones en Estados Unidos Margarita Zavala reiteró su posición he hizo un llamado a los mexicanos radicados en ese país a emitir su voto, utilizando su cuenta de Twitter les dijo: Sin duda, las elecciones presidenciales en EUA tienen que ver con México, ya que existe un mensaje de odio hacia los migrantes mexicanos, nuestro país queda en un estado de indefensión a los mexicanos, a los migrantes y a los latinos. (Imagen informativa, 8 noviembre, 2016) 

Conocidos los resultados electorales que dieron el triunfo a Donald Trump, la aspirante a la presidencia de México, Margarita Zavala, dijo en entrevista: “México tiene todo para enfrentar esta nueva etapa. Quiero decirle a todos los mexicanos que viven en Estados Unidos que no están solos (…) Cuentan conmigo y con todo México”. (Radio Fórmula, Ciro Gómez Leyva, 9 noviembre 2016)

Otro que se equivocó en el pronóstico fue el “Mejor Alcalde del Mundo” en 2010, Marcelo Ebrard, que abandonó su autoexilio en París, se trasladó a Estados Unidos y, según dijo, se dedicó a promover la candidatura de Hillary Clinton.

Mediante un video publicado en You Tube, Ebrard explicó que estaba en Estados Unidos para defender a los mexicanos. “Hay que preocuparnos y ocuparnos, en la medida de lo posible, para que en Estados Unidos no utilicen expresiones más xenofóbicas, este populismo de derecha extrema que de verdad significa un peligro máximo no sólo para México.”

 

Cinco días antes de las elecciones Ebrard dijo que los mexicanos radicados en Estados Unidos debían votar porque “el tema de México es un tema central”. El triunfo de Donald Trump le dijo que se equivocó y que al “Carnal Marcelo” Ebrard no le hicieron caso. La moraleja del cuento es: El que pregunta no se equivoca.  

Dólar alcanza los $21.40 en ventanillas

Viernes, 11 Noviembre 2016 21:22 Escrito por

El dólar continúa su racha al alza. En la apertura de cotizaciones de este viernes la divisa se ofrece en 21.45 pesos en las ventanillas de Banamex, un nuevo máximo histórico. Sin embargo, poco después bajó a 21.40 pesos.

Respecto a la jornada de ayer jueves, el peso reporta una pérdida de 65 centavos, pues cerró en 20.80 unidades.

Los mercados continúan nerviosos por la victoria de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos y por la serie de políticas que puede llevar a cabo durante su gestión como presidente una vez que asuma el cargo.

De acuerdo con especialistas, la volatilidad en los mercados va a continuar en los próximos días y se prevé que el peso sea una de las monedas más vulnerables a este acontecimiento.

Expertos aseguran que esta racha va a obligar a las autoridades monetarias a tomar medidas para evitar un impacto en la estabilidad de los precios al consumidor.

El próximo jueves, el Banco de México anuncia su decisión de política monetaria y el mercado descuenta un alza en la tasa de referencia, que actualmente se ubica en 4.75%.

Debido al severo impacto que ha registrado el peso en las más recientes jornadas, el aumento de la tasa de interés puede ser de 50 y hasta 75 puntos base, lo que puede hacer que el tipo pase de 4.75% a 5.25% o hasta 5.50%.

 

Hay algunos instituciones que incluso prevén un alza de 100 puntos base, lo que implica que se mueva la tasa objetivo a 5.75%.

Si Trump pierde, mexicanos harán fiesta en el Ángel

Miércoles, 09 Noviembre 2016 01:06 Escrito por

WASHINGTON. Los mexicanos, quienes han jugado un papel significativo en las elecciones de EU, se preparan para celebrar una posible derrota del candidato republicano, Donald Trump.

A través de una invitación publicada en Facebook y abierta a todo público, los usuarios convocan a reunirse en el emblemático Ángel de la Independencia – dónde los citadinos tienden a celebrar las victorias- la noche del martes en caso de que el magnate neoyorquino pierda la contienda.

El evento muestra al menos unos 14 mil interesados mientas que seis mil personas ya han confirmado su asistencia al evento.

La cita es a las 22:00 hora local de la Ciudad de México, se estima que con el transcurso de las horas se unan más usuarios al movimiento.

Donald Trump, se volvió sumamente impopular en México tras declarar que los mexicanos son “criminales” y “violadores” y que México lejos de enviar buenos elementos envía lo “peor” a EU.

Una de las promesas de campaña del candidato republicano incluía la construcción de un muro fronterizo que dividiría definitivamente los dos países, pero además contaría con un estricto control de inmigrantes.

 

En un mitin en Arizona, tras una visita que hiciera el candidato republicano a la Ciudad de México, invitado por el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, el candidato aseguró que serían los propios mexicanos quienes pagarían por dicho muro.